Parque Western Springs y museo MOTAT

Recién llegada a Auckland ayer con una working holiday recibimos hoy recibimos a la argentina Caro Vicente. Ayer despedimos a Toto, también argentino, que va a jugar al rugby en un equipo australiano y se toma el avión en cuatro días. Ya les hablé varias veces de como son las amistades acá, que en muy poco tiempo uno genera relaciones que en su país natal demora años, pero que también uno se va acostumbrando a decir adiós sin llorar, tratando de pensar que son simples hasta luegos. (Toto: más bien que es hasta luego, porque en un par de meses cuando vaya a Australia obvio que pasaremos x la Golden Coast a visitarte!).

Esta semana fuimos al al Motat, Museo de Transporte y Tecnología de Auckland, y no resistimos la tentación de un cafecito -este es uno de los países con más Cafés per cápita del mundo.

Ayer, sábado a la noche, miramos el partido de All Blacks -el último de la serie de tres test match entre Nueva Zelanda e Irlanda- en la casa de Jime y después hicimos una reunión de despedida con Toto, Mica (también argentina), Vero (charrúa), Faisal y dos amigos (árabes), Néstor (de Colombia) y Sarah (México). La ruta bolichera fue por varios de los clásicos (Sale St., Fort Street Union y Danny Doolans -boliche que tiene el sello de Mery, otro “hasta luego” que ahora trilla Wellington). También hicimos algunos descubrimientos nuevos en el puerto, como Snap Dragon -que nos encantó por la decoración- y O`hagans, un pub irlandés donde tocaban bandas en vivo. Nos dividimos para hacer parte de la recorrida, porque algunos preferían ir a Wildfire, un restaurante que a la medianoche se vuelve disco y pasa música latina.

De lo que pasó durante la semana no tengo mucho que contar. Los pasé dividida entre la oficina, una nota periodística que estoy armando (ya les contaré cuando se publique) y los nenes -el viernes me morí de amor cuando me llamó a la oficina la mamá de Jack para pedirme que le dijera el “sana sana, colita de rana” por teléfono, porque el gordo estaba enfermo y decía que precisaba mi sana sana para curarse!

Hoy, un domingo lluvioso como la mayoría de los días en Auckland City, fuimos con Jime Western Springs, un barrio que queda pasando Grey Lynn -donde está Edcorp, la oficina donde trabajo- y que tiene un parque con lago super lindo, lleno de patos, albatros y otros pájaros.

Parque Western Springs

Parque Western Springs

Parque Western Springs

Parque Western Springs

Parque Western Springs

Parque Western Springs

Ahí está el Zoo y el MOTAT (Museo de Transporte y Tecnología, 805 Great North Rd, Western Springs 1022), que se conectan por unos tranvías que hoy solo se usan con fines turísticos -a los que, como buenas turistas, nos subimos.

Troley entre el Zoo de Auckland y el museo MOTAT

Troley entre el Zoo de Auckland y el museo MOTAT

Ya habíamos ido al Zoo antes, hace mas o menos un mes, así que decidimos entrar al Motat, que tiene dos secciones -una de aviones y otra de tranvías, tractores y maquinaria de todo tipo- que están separadas y se conectan justamente con un tranvía, que también pasa por la puerta del zoológico. La entrada al Motat para los adultos vale 14 dólares, pero durante todo junio es gratis.

Museo MOTAT de Auckland

Museo MOTAT de Auckland

El museo cerraba a las cinco de la tarde, así que un poquito antes de esa hora terminamos el paseo con un capucchino en el café del Motat. Denoche vine para lo de Jime y ahí recibimos a Caro con una cena de bienvenida. En contrapartida ella me trajo de Uruguay un Lapatia. Todavía no descubrí donde comprar dulce de leche -hay una tienda Convenience Store a dos cuadras de acá, en Hobson Street entre Victoria St. y Wellesley St., que vende yerba y antes traía dulce de leche, pero ya no. Según Manuel Araya -un chileno que asesora muchísimo a la comunidad latina por Facebook y otras redes sociales- la forma de hacerlo es via online, pero aún no lo intenté. Por ahora me conformo con los que me traen cada lector uruguayo y argentino como agradecimiento por algún que otro tip o consejo que les mando. Para muchos uruguayos el mate es lo que los hace sentir en casa, pero a mi -por más que aprecio unos buenos mates- lo único que puede contra los ataques de nostalgia que me vienen cada tanto es una buena cucharada de dulce de leche. ¡Gracias Caro!

Museo MOTAT

Museo MOTAT

Museo MOTAT

Museo MOTAT

MOTAT

Museo MOTAT de Auckland

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