All Blacks vs Pumas: crónica de un finde único en Welly

Llegó el día. Con Jime Inciarte (uruguaya) y Caro Vicente (argentina) teníamos las entradas para el partido All Blacks-Pumas (sábado 8 en Wellington) desde hace como dos meses. Finalmente el viernes fuimos a la terminal de bondis de Intercity (queda atrás de la Sky Tower, a una cuadra de casa. www.intercity.co.nz, 60 dólares aprox. Ida y vuelta) y a las 07.50 pm el bondi salió para Wellington. Llegaría a las 6.50 am a la terminal de trenes de Wellington, exactamente 11 horas después… no tanto por lo largo del camino -680km, que en auto se recorren en 6 o 7 horas- sino porque el bondi iba parando en cada pueblo. Casi no pegamos un ojo de la ansiedad por llegar, y nos bajábamos en la mayoría de las stops -a diferencia de la vuelta, que la hice sola (las chicas volvieron en avión) y me dormí casi todo el camino.
Con un cartel de bienvenida por el partido nos recibió Welly. La ciudad, que ya de por si es ventosa, estaba soplando más que nunca. Tanto que muchos vuelos no pudieron aterrizar y volvieron a su ciudad de origen; hubo personas que se perdieron el partido o estuvieron hasta último momento en el aeropuerto de Auckland esperando su vuelo.

Caminamos casi todo por la rambla hasta llegar a nuestro hostel, el YHA backpackers, que está a una cuadra de Courtenay Place (la calle principal donde están la mayoría de los pubs, restaurantes y clubs) y a dos del Base backpackers, donde me quedé la primera vez que vine, en abril. Voy a tratar de no contarles las cosas sobre la ciudad que ya hice la primera vez: para eso pueden leer este  otro posteo. Y para leer una nota turística con consejos sobre que hacer en la ciudad lean este artículo)

Caminamos con las chicas -o volamos, mejor dicho- y en el camino a pesar del frio, viento y por minutos llovizna, fuimos parando a sacar fotos y conocer gente que venía por el partido como nosotras, por ejemplo un cordobés que estaba en Australia y Nueva Zelanda siguiendo con un amigo a la mayoría de los partidos del Rugby Championship. Este es el torneo más importante del hemisferio Sur y lo juegan todos los años las selecciones de cuatro países: Nueva Zelanda (All Blacks), Argentina (Pumas), Australia (Wallabies) y Sudáfrica (Springboks). Hasta el año pasado se llamaba Tres Naciones, porque Argentina todavía no estaba incluida.

Fidel`s Cafe, en Cuba Street

Dejamos los bolsos en el YHA y nos fuimos a tomar un cafecito a Fidel`s Café, un clásico de Wellington que queda en la peatonal Cuba Street, otra de las calles más famosas de la ciudad. Al volver al hostel nos encontramos con Cesar, Valeria y el novio -argentinos los tres- que estaban llegando tarde porque su vuelo fue uno de los que no pudo aterrizar en Welly durante la mañana. Entramos en previa mirando por internet un poco del partido de fútbol entre Argentina y Paraguay por las Eliminatorias (3 a 1) con un grupito de chicos y chicas argentinos que están viviendo en Nueva Zelanda con la working holiday y se vinieron a Wellington para ver el match -como la mayoría de los argentinos que están en el país. Por suerte no vimos antes el partido Uruguay – Colombia porque nuestra selección perdió 4 a 0! Mejor suerte esperamos para mañana en el partido contra Ecuador (acá en Nueva Zelanda lo emiten miércoles 12 a las 9.30 de la mañana asi que lo vamos a poder mirar!)

Con Jime compramos algo de comer en el super New World que hay enfrente -el resto de los chicos se fue a almorzar por ahí- y después de nuevo todos juntos -y con Fede, un amigo uruguayo- nos fuimos al hotel donde estaban los Pumas. De a poco fueron llegando argentinos. Había un par de periodistas deportivos, entre ellos un fotógrafo y un reportero de Clarín, y varios grupos de hinchas con la camiseta, disfrazados y/o pintados a alentarlos. Ya estaba anocheciendo y eramos más de 200 cuando arrancamos en patota hasta el estadio Westpac -conocido también como cake tin porque parece un molde de torta.

Ver a los All Blacks en vivo haciendo el haka -liderados por Piri Weepu, que jugó en el segundo tiempo- fue increíble. También ver a Richie McCaw, el capitán -lastima que el otro ídolo, Dan Carter, no pudo jugar por estar lesionado. Aunque como era previsible ganaron los All Blacks -21 a 5- los Pumas se las arreglaron para estar arriba en los primeros minutos y tener un partido peleado todo el primer tiempo (iban 6 a 5 al término de los primeros 40 minutos iniciales). Aunque si una se guiara por los festejos, a la salida diría que ganaron los Pumas, por la forma en que cantaba y gritaba la hinchada, que contrastaba con la sobriedad de los kiwis. En todo el partido los cantos que más se escuchaban eran los argentinos, por más que no llegarían a ser el 10% del público.
Después del partido volvimos un toque al YHA y de ahi nos fuimos a The Grand, una parrillada -pub en la calle Courtenay Place donde se juntó la mayoría de la población rioplatense que estaba por la zona. Fue una de las mejores noches en los seis meses que llevo acá. Capaz que por la música -que no era la típica latina sino la posta que escuchaba en Uruguay en cumples de 15 y casamientos!-, pasaron hasta el tema “Home, sweet home” de los Pericos y otros de Rodrigo, y agitamos de esa forma que solo nosotros sabemos hacer porque los kiwis no tienen ni idea! O capaz que también porque me encontré a Caro Fynn y Debo Mauran, dos amigas uruguayas con las que estuvimos pegadas la primera semana en NZ y después no nos habíamos visto más. También estaban Bella y Mica Fazio con sus amigas -pobres, fueron otras de las que estuvieron todo el dia en el aeropuerto de Auckland esperando vuelo-, otros grupetes de amigos mios de otros lados… tanta gente conocida que era como cuando antes de venir para acá salía a bailar a Lotus o a tomar algo a Barbarroja en Montevideo (me rio de mi misma porque pasaron seis meses y capaz que los lugares de encuentro ahora son otros… todo es tan dinámico!).

Al día siguiente paseamos un poco por la ciudad -Caro y Jime era la primera vez que venían-, primero por la rambla -¡que es divina!- y ahí nos acompañó Gabriel, un chico argentino que también se quedó en el hostel. Después caminamos por Lambton Quay (la calle donde están la mayoría de las mejores tiendas) hasta la parada del Cable Car y nos tomamos un tranvía que nos llevó hasta el Jardín Botánico, que queda arriba de una colina. Recorrimos el jardín -el camino es toda una bajada- y volvimos a la ciudad. Ya eran las dos de la tarde cuando con Jime paramos a comer en Cadillac Diner, un local de hamburguesas y milkshakes bien de esos de Estados Unidos años 50, parecido al que aparece en la película “Pulp Fiction”. Después nos fuimos al museo Te Papa -es el más grande del país y tiene muchas cosas interesantes de la cultura maorí, más juegos interactivos para niños relacionados con la naturaleza… pero ya hablé un montón de este museo la primera vez que vine, asi que si les interesan lean el post de mi primer viaje.
En fin, volvimos al YHA, agarramos las valijas y end of story: yo como llovía me tomé un bus para ir a la terminal de trenes a tomarme a las 7.50 pm el coche de Intercity -las chicas se volvieron en avión- y llegué a Auckland a las 6.50 de la mañana. Apenas me alcanzó el tiempo para pasar x casa a bañarme y tomar un café antes de irme a trabajar a Euro Brands. Pero no me quejo porque dormí todo el camino, y además porque este fin de semana fue uno de los mejores de todo mi viaje.

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