Un combo de rugby, fiestas, misas y pañales

Mientras preparo un repaso de mi última semana me doy cuenta que mañana voy a cumplir tres meses viviendo en este país. Podría caer en el cliché de decir que “se pasaron volando” pero la verdad es que es toda una vida. No me siento ni ahi kiwi -sería re fantasma decir eso- pero veo que de a poco empiezo a entender algunas cosas de su cultura.
Les voy a hacer un repaso de los útlimos días: el viernes después del almuerzo en Chapel (del que hablé en el post pasado) Jime se quedó a dormir acá en Parnell asi que el sábado temprano llevamos juntas a los nenes al playground de uno de los parques que tenemos cerca, el Thomas Bloodworth Park. Ella es maestra de preescolares, en Uruguay trabajó años en un jardín, así que con los nenes estaba en su salsa cantándoles canciones y haciendo juegos.

Thomas Bloodworth Park

Denoche vimos el partido de los All Blacks contra Nueva Zelanda -fue el segundo de una serie de tres partidos y se jugó en Christchurch, ciudad de la isla sur que voy a conocer dentro de dos semanas. Lo fuimos a ver a Sale St. uno de mis bolichitos preferidos, que queda sobre la calle homónima y me copa porque se llena de gente local… y acá en Auckland no es tan fácil encontrar kiwis como una se imagina.

Sale St.

Sale St. (la foto es de su página de Facebook)

Fuimos con Jime, un amigo de la India y otro de Rosario. Después pasamos a buscar a Vero y fuimos todos a una fiesta a dos cuadras, en el Penthouse de un chico argentino y sus roomates. Era de esas fiestas locas de película norteamericana -o sacándole un poco el color, de esas fiestas privadas que uno va en Punta del Este, donde hay gente de todo el mundo. Suelo ser exagerada, pero habrían 200 personas o más, y creo que más de la mitad de los países del planeta estaban representados.

Este domingo por primera vez en mi vida fui a una misa en inglés. Acompañé a Jime a la iglesia que va ella, la Cathedral of St. Patrick & St. Joseph, que es la catedral católica más importante de Auckland y queda en el centro (43 Wyndham Street) -la de mi barrio, St. Pauls, queda en Parnell Road y es mucho más chiquita

Cathedral of St. Patrick & St. Joseph 

En esta catedral hay misas los domingos a las 8 y 11 de la mañana, y a las 4.30 y 7 de la tarde. Entre semana hay todos los días a las 7 am y a mediodía. En español hay al mediodía el segundo y el cuarto domingo del mes. El coro es divino -vale la pena ir solo para escucharlo. En Nueva Zelanda la mayoría de la población es cristiana y si bien la anglicana es la mayoritaria por su herencia británica, la religión católica es la segunda en adeptos. Al día siguiente, el lunes bien temprano, pasé por ahí antes de entrar a la oficina para sacar algunas fotos y compartirlas con ustedes. Esa noche, al volver de Edcorp, estaba tan cansada que agradecí que mi alumna de español estaba con exámenes y por eso me había pedido dejar la clase para la semana que viene! (en general las doy el lunes de noche, en la biblioteca de Auckland)

Ahora es martes y son las nueve de la noche. Sinceramente hay que tener fuerza de voluntad para empezar a escribir este blog después de once horas cuidando a Jack e Issy, once horas de sentimientos encontrados. De quererlos con toda mi alma y detectar en sus caritas el verdadero concepto de felicidad -al que muchos de nosotros los “grandes” necesitamos terapia, libros de autoayuda a veces hasta sustancias para acercarnos. Pero también algo parecido al odio, por ejemplo, cuando la nena -un año y seis meses- tira su comida al piso y me mira con cara pícara, después de escuchar mi rezongo número 100 del día.

Me acuerdo de los comentarios de alguna que otra amiga cuando les conté que me iba a quedar en la casa de una familia de neozelandeces y cuidar a sus chicos algunos días a cambio de vivir con ellos: ¿en serio vas a ser niñera? (léase en voz alta con tono de intriga burlona). En Uruguay en algunas cosas nos parecemos a la nobleza de la Edad Media, en que ciertos trabajos están mal vistos. En realidad, en que todo trabajo que no sea profesional -salvo el artístico o empresarial- va acompañado de un cierto prejuicio.
En contrapartida acá en kiwilandia te encontrás a los jóvenes universitarios más paquetes trabajando de mozos, pintando casas o cargando cajas -pero eso si, no viven con los papás, se alquilan su propio depto. Y acá las nannys que me encuentro en los parques cuando llevo a los nenes son casi todas universitarias y regias. Muchas son extranjeras y eligen este trabajo para financiar su estadía en Nueva Zelanda, practicar el inglés y conocer desde dentro a las familias kiwis. Me comparo con amigas uruguayas y argentinas que optaron por alquilar un apartamento con otros latinos, y veo que su adaptación al inglés y las costumbres locales es mucho más lenta. Creo que haber elegido vivir con una familia kiwi fue lo mejor que se me podría haber ocurrido, aunque a veces extrañe un poco la independencia.
Es cierto que no me imaginaba cuidando chicos que no fueran míos hace un año, con mi mentalidad de uruguaya que viene de colegio privado, tiene titulo de Licenciada en Comunicación de la Universidad Católica y diez años de experiencia en medios -la mitad en una revista tan prestigiosa como Galería. Y también es cierto que este no es mi único trabajo. Para los que recién se integran al blog, les cuento que también me encargo de la administración y las redes sociales de Edcorp -una empresa de intercambios educativos- y doy clases las clases de español. Y la periodista que hay en mi también trabaja: no solo en este blog, que por el tiempo que lleva es un laburo más, sino que estoy escribiendo algunos artículos para el exterior. Hoy, por ejemplo, estoy a punto de empezar un artículo para una revista mexicana -no les voy a contar más detalles hasta que se publique, por cábala. Pero bueno, agotada de los chicos pero armada con un café gigante para recargar energías me dispongo a empezar a escribir. Dividiéndome entre los nenes y el periodismo me siento toda una Cari-madre. (“Lol”, que inglés quiere decir “laugh out loud”, o sea, que te reís altísimo de la gracia que te hace.)

* A veces cuando escribo posts tan largos me pregunto si alguien habrá llegado hasta el final…

También te pueden interesar estos posteos:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.